AUTOR: ADOLFO RIESTRA
TÍTULO: "PERRO PUG"
TÉCNICA: GRABADO

"Perro Pug"
Autor: Adolfo Riestra, firmada, S/F, Técnica: Grabado, Medidas 29 x 35 cm. Impresor Andrew Vlady de Kyron Ediciones Graficas Limitadas, S.A.
ATENCIÓN Y SERVICIO AL CLIENTE:
Claudia Jiménez y Martín Villanueva
GALERIA MOR:
“El espacio para tus Sentidos"
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Adolfo Riestra
La Ultima Decada 1980-1989
Universidad de las Américas, Puebla
Septiembre - Noviembre, 2003
Esta exposición, que comprende de dibujos, pinturas y
escultura, celebra los últimos logros de Adolfo Riestra, así como el arte que
produjo durante los años 1980. Al inspeccionar este trabajo, uno reconoce que
se concentró en imágenes que llenaron su entorno diario. Sus dibujos y
pinturas, a primera vista, no parecieran contener profundidad desde los sujetos
que llenan nuestra visión periférica; a menudo éstos son dados por sentado y
desechados del texto de la memoria. Sin embargo, estas cosas, Adolfo las observó
y celebró incluyendo los acontecimientos diarios, eventos, y repetidos patrones
de los rituales y rutinas que definen el carácter de cada individuo.
Por encima de todo, Aldolfo Riestra apreció y comprendió completamente el
significado de la palabra compasión. Su trabajo revela una exploración de los
procesos humanos, la existencia; y como nuestras acciones individuales afectan
la conexión entretejida de toda la humanidad. Más allá, él consideró los
aspectos de caos y arbitrariedad en lo posible que podrían interrumpir las
comodidades de la rutina. El arte de Riestra contiene una corriente constante y
subyacente; el imán de una inquietud ambigua, centrada en lo desconocido o
inresuelto. A su crédito y genio, tuvo éxito en la producción de un cuerpo
profundo de trabajo; sin embargo, aún nos podemos entristecer por el hecho de
que mucho nunca nos podrá ser revelado. En parte, sus sujetos hablan y recitan
cantos poéticos que desean ser escuchados. Pero, como en las antiguas tragedias
Griegas, nos lamentamos por las preguntas que no serán contestadas, muriéndonos
por conocer más de lo que Adolfo podría haber compartido con nosotros. Su vida
no había sido corta en 1989.
Nacido en Tepic; graduado de la Universidad de Guanajuato en derecho, dejó una
carrera como un abogado y notario por seguir su musa de las artes. Persiguió su
sueño, viviendo una vida intensa que celebró los aspectos populares y
ordinarios de la existencia. Él era un apasionado romántico que se proporcionó
una perspectiva del mundo más profunda y amplia que la vista por nosotros, los
que decidimos vivir en los valles. De todos modos, doce años después su
muerte, el trabajo de Riestra no es fácil de definir. Sin duda, disfrutó de
todo lo que es México, apropiando directamente muchos elementos de la cultura
tradicional que admiró y coleccionó. Con seguridad, exploró las técnicas de
los artesanos, antiguos y modernos, incorporando lo que encontraba necesario
para su cuerpo de expresión. Esto resulta crítico para nosotros al apreciar su
intenso gusto por la cultura popular contemporánea; el ambiente de las
calles... su gente, los perros, los sitios, sonidos, texturas, aromas. ¡Todo lo
qué despierta los sentidos!
El trabajo de Adolfo Riestra a menudo es descrito en términos que se encuentran
directamente atados a las tradiciones mexicanas artísticas. Y, hasta el
momento, la mayor parte de la atención dada a su arte y expresión se ha
centrado en su escultura, pero es en sus dibujos y pinturas donde uno es capaz
de encontrar su apasionado y vigoroso interés por el color y el gesto. Dentro
de esta arena, Adolfo amplió la dimensión de su trabajo celebrando
satisfactoriamente su mundo con una paleta dilatada. Como otro artista de su período,
Adolfo Riestra, respondió a estímulos, asignándose y adaptándose a un
expresionismo estético para encontrar necesidades específicas, relevantes al
tiempo, el lugar y el ambiente. Quebró barreras "sitios-base" del
arte, incorporando imágenes que le permitieron crear las expresiones que
respondieran a formas específicas del pensamiento y sus cuestionamientos.
Su trabajo dio por resultado diálogos de creación que se dirigieron a
formulaciones sobre su ubicación política y problemática social. En
retrospectiva, Adolfo y estos otros artistas fueron precursores, que se
anticiparon a mucha de la discusión popular que en el actual contexto, se ha
desarrollado en problemáticas relacionadas "a la globalización". Por
su expresionismo hibridizado estético, Riestra desarrolló un léxico visual;
conectando las cuestiones en las que su comunidad y él estaban sujetos. Al
inspeccionar su arte, esto se identifica, en la presencia de una gran narrativa;
estimulada, llena de drama, emoción y humor. Podemos reconocer en su trabajo
referencias a Posada, Goitia, Orozco y Cuevas (Hombre). De la misma manera,
vemos la presencia de Goya, Schiele, Munch y Dix (Opera China). En sus estudios
de carácter, se encuentran distantes relaciones históricas de los trabajos de
Da Vinci y Daumier (Gesticulaciones).
Adolfo es a menudo descrito como un artista complejo, que sin duda es realzado
por lo que fue su capacidad de destilar sujetos complejos e ideas en una
apariencia de simpleza, si no es que en formas de representación ingenuas. Sin
embargo, sus pinturas y dibujos son obras maduras; que demuestran su capacidad
para explorar sus intereses con intensas explosiones de energía que delimitó
con las fronteras de la imagen pictórica. Dentro de los contornos de algunas líneas,
contrapesó magistralmente colores que le permitieron impulsar la imagen más
allá del plano bidimensional. En todas partes de su trabajo en los años 1980,
no tuvo miedo para abrir las puertas de los tabúes tradicionalmente asociados
con la identidad y el género. En estas exploraciones, reveló un acercamiento
personal por desarrollar un lenguaje visual que le permitiera capturar la
esencia del cuerpo y el alma. Durante este mismo período, muchos de sus piezas
forman ahora series, bordes de una repetición obsesiva de la forma (Gracia
Jones, o Animales, Culturistas).
Aquí, la capacidad de Riestra para la escritura de la información contextual
en una forma figurada, que es destacada por la repetición rítmica, proyectó
la imagen en un contexto abstraído de la palabra escrita asociada con el
graffiti. Más allá, los dibujos y collages de Adolfo a menudo emplean un
volumen de formas mixtas; recortes, manchas de pintura y delgadas líneas
nerviosas, en las que los objetos perfilados aparecen flotando sobre la
superficie del papel.
Dados en una forma "ingenua", sus trabajos muestran a menudo el
aspecto de haber sido realizados por un niño o artista inexperto. Sin embargo,
este es el carácter y gusto "de lo popular" que dirigió su atención
hacia aquellos individuos u objetos que decidió representar. En todas partes
del trabajo gráfico y pictórico de Riestra, hay una calidad táctil llena de
un ansia visceral. Más aún, su particular forma de emplear el color, la línea
y el volumen, impera en la atención, tanto que uno no puede ignorar cierto
sentido de urgencia.
En la apreciación de su acercamiento a lo cotidiano, es importante que
recordemos la admiración de Riestra por el arte infantil, la expresión popular
y el arte foráneo. Habiendo adoptado deliberadamente una irónica, si no es que
subversiva, aproximación a la creación; ignoró los métodos académicos
tradicionales empleados para evaluar "la calidad" de lo que podría
calificarse como "arte". Al contrario, la escultura de Riestra, trae a
la mente varias culturas antiguas y modernas; cicládica, china, egipcia y el
arte tribal africano. En la mayor parte de todos estos trabajos, hay un fuerte
sentido de continuidad cultural, sobre todo en lo que se encuentra arraigado más
allá de la pre-conquista de México (Giganta con caballito, Bombonera grande).
El arte de Adolfo mantiene un tema sutil pero constante que sigue líricamente
resonando en toda parte de su obra. Encontramos expresamente referencias
pre-hispanas asociadas con las características de Xipe - Totec; dios de la
primavera, imagen de metamorfosis, renacimiento y transformación. Su escultura
es siempre de apariencia monumental, proyectando tranquilidad y un eterno
sentido de estabilidad que va más allá del tiempo (Cantante negra, Torso con
brazos tubulares).
Adolfo Riestra, ha resultado ser a un artista cuya visión no era sólo una
medida de su tiempo, pero si una guía para los que seguimos su vela. Su pasión
y compromiso con el arte, son un modelo para ser admirado y apreciado por todos
aquellos que han sido tocados por la musa.
Stephen Vollmer.
Referencia Internet, Información (08 de noviembre 2004).
http://www.galeriaomr.com/pages_omr/paginas_proyectos/riestrapuebla03/texto.html